POR DAVID QUIJADA
Que un equipo ganador de un campeonato de España de rallyes,
que se supone es la élite del automovilismo en nuestro país, se quede sin
sponsors y sin opciones de que sus pilotos puedan continuar defendiendo el titulo
un año más, es sólo otro síntoma más de la poca importancia que tiene nuestro
deporte en cuanto a marketing se refiere. Los equipos apenas tienen incentivos
económicos por los que luchar y si además no tenemos una plataforma de imagen
que poder vender a nuestros patrocinadores, donde
les retorne su inversión, el problema es doble.


