POR JOSÉ LUIS SERNA (PERRO VIEJO)
¿Alguién conoció la OSSA Yankee?
Un engendro nacido de una demanda de
motores por parte de una empresa americana y la calenturienta imaginación de un
ingeniero español. Yo tuve la suerte de tener una; 500 centímetros cúbicos,
dos cilindros y dos tiempos; un motor diseñado para motos de todoterreno
montado en una máquina de carretera; el resultado, una hacedora de viudas.
Pero no iba por ahí, aquellos
motores de carburación eran imprevisibles, según estaba el tiempo, cambiaban
como de la noche al día, si el día era cálido, el motor respondía suave, pero átate
los machos el día que salía fresco, entonces era un puto salvaje capaz de
descabalgarte al menor descuido y el caso es que era la misma moto pero como el
doctor Jekyll y mister Hyde.
El problema se complicaba mas aún
¿porqué? pues porque ella iba por un lado y yo por otro, bastaba que yo fuera
en plan tranquilo para que a ella la diera por su cara bestia, pero aún era
peor cuando yo salía en plan animal y ella decidía que más aún ¿Hace falta que
os cuente como solía ser el desenlace? Después de tantos años, ya perdí la
cuenta de los revolcones que nos dimos juntos, no me explico como no terminamos
en matrimonio, aquello era pasión en estado puro, eso sí, siempre ganaba ella,
y yo hecho un cristo.
Ahí tenéis, al "escojonciao"
delante y al puto hierro al fondo.

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